Mientras policías de Veracruz cuidan a fiscal, en Xalapa ejecutan a comerciante

Un hombre fue asesinado a balazos en las inmediaciones a la plaza Museo y el Mercado Rendón, durante la tarde de este miércoles; el sicario logró huir a pesar del cerco de la Policía Estatal y Guardia Nacional.

Carlos Hernández | 09-04-19 | 17:34

Xalapa.- Un hombre fue asesinado a balazos en las inmediaciones a la plaza Museo y el Mercado Rendón, durante la tarde de este miércoles; el sicario logró huir a pesar del cerco de la Policía Estatal y Guardia Nacional.

Los hechos se registraron en uno de los pasillos del mercado Rendón, a la altura de la calle doctor Jesús López Domínguez y la avenida Primero de Mayo.

En cuestión de minutos acudieron los cuerpos de seguridad y servicios de emergencias, quienes prestaron los primeros auxilios al hombre de aproximadamente 30 años de edad, sin embargo, carecía de signos vitales.

La policía en coordinación con la Guardia Nacional montaron un operativo de búsqueda del agresor, de quien -según testigos- huyó abordo de un vehículo Chevrolet Chevy color azul. Sin embargo, el despliegue policiaco no tuvo éxito y el sicario logró huir.

Peritos criminalistas de Servicios Periciales de la Fiscalía General de Veracruz, acudieron a realizar las diligencias de campo en la escena del crimen, donde embalaron al menos cinco casquillos percutidos de un calibre de uso exclusivo del Ejercito y Fueras Armadas.

La víctima se llamó Fernando Hernández Banquillo, quien vestía playera color blanco, short rosado y tenis. Su cuerpo quedó tendido en medio de uno de los pasillos del mercado Rendón, en medio de un charco de sangre.

Tras el tiroteo, los comerciantes cerraron sus negocios ante el temor de ser víctimas de un ataque armado.

La policía presume que Fernando Hernández fue correteado por el sicario sobre la calle doctor Jesús López Domínguez hasta llegar al mercado, donde fue alcanzado por las balas al pretender esconderse.

Una fuente oficial reveló al reportero, que tienen datos sobre la víctima que se dedicaba al “cobro de piso”, para un grupo delictivo independiente que opera en la Capital.

Concluida la diligencia ministerial, el cadáver fue llevado al Semefo para los estudios de rigor y en espera que sea identificado y reclamado por sus deudos.