Más de 3 mil se manifiestan contra la minería en Veracruz

Un aproximado de tres mil personas, entre activistas ambientales, representantes de la iglesia católica, académicos, estudiantes, campesinos, ganaderos, diputados locales y federales protestaron en contra de las minas de minerales preciosos

Carlos Hernández | 04-16-19 | 19:52

Alto Lucero, Ver.- Un aproximado de tres mil personas, entre activistas ambientales, representantes de la iglesia católica, académicos, estudiantes, campesinos, ganaderos, diputados locales y federales protestaron en contra de las minas de minerales preciosos de La Paila y Caballo Blanco, ubicadas en la comunidad de Palma Sola, municipio de Alto Lucero.

Guillermo Rodríguez Curiel, vocero de la organización La Vida, en entrevista dijo que exigirán al presidente de la República de Andrés Manuel López Obrador y al gobernador de Veracruz, Cuitláhuac García Jiménez, la cancelación total de los proyectos mineros Caballo Blanco y La Paila, además de un alto a los proyectos hidroeléctricos y termoelectricos.

El activista consideró que ambas minerías traerían efectivos negativos e irreversibles al ecosistema de la región costera central.

“Señor presidente cancele el proyecto minero. Honrando nuestro pasado y actuando en nuestro presidente, es como podemos acceder a un futuro digno, donde el progreso no signifique el sometimiento de los pueblos. La verdadera riqueza de está región no está en el oro del subsuelo, ni en demás minerales, sino en la importancia biológica y ecológica de la zona. Ayudenos a protegerla”, reza la misiva leída ante los asistentes.

La Asamblea Comunitaría incluyó una mega marcha que partió del inmueble ganadero a la playa de Palma Sola, donde los manifestantes provenientes de 65 comunidades aledañas exigieron un “no a la mina, si a la vida”.

Los activistas reprocharon la intervención de las empresas canadienses, Candelaría Mining y Almaden Minerals, que han cooptando autoridades municipales y “comprando conciencias” de líderes sociales con intenciones de dividir al pueblo para lograr la aprobación de los proyectos mineros con promesas de mejoras a la economía local, trabajo con excelente paga y prestaciones superiores a la ley, además de seguro médico y de fallecimiento.

Por su parte, La Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (LAVIDA), expresaron que los proyectos mineros tienden a ser “proyectos de muerta” de los cuerpos de agua y habitantes, del cual dependen miles de residentes en un radio de 70 comunidades.

“El agua vale más que el oro. Si no nos unimos, estás empresas van a terminar masacrandonos (sic) como en la conquista, hace 500 años”.

Por más de diez años la empresa canadiense Goldgroup Mining Co. pretendió instalar en el municipio de Alto Lucero una mina a cielo abierto para extraer oro, plata y cobre.

Este tipo de minería fue rechazado en algunos países por sus pocos dividendos en matería de extración de minerales, menos de un gramo por tonelada, en contraste con sus graves e irreversibles efectos en el medio ambiente.

Se informó que la explotación de una mina a un ritmo de utilizar 14 toneladas de explosivos por día, traería sobre-explotación y contaminación de mantos freáticos, deslaves y desertificación de suelos.

“La minería tóxica a cielo abierto deja a su paso territorios sin vida”, expusieron los manifestantes.

En entrevista con María Esther López Callejas, diputada de la fracción Movimiento Regeneración Nacional (MORENa), se comprometió a enviar un “exhorto” al presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador para exigir un Veracruz libre de minería tóxica.

“Estamos en contra de la minería toxica, nosotros antes que ser diputado somos pueblo y estamos en respaldo de nuestra gente, ya exigimos un exhorto al presidente para revisar las concesiones, hay que revisar que no estén amañadas”, enfatizó.

En ese sentido, recordó que el gobernador de Veracruz Cuitláhuac García Jiménez, ha dicho en videos que está a favor de la vida y en contra de las minas, “esperaríamos que ahora nos lo hiciera llegar por escrito, para ver ese respaldo para este movimiento”.

La diputada acusó que algunos alcaldes de su distrito, como Emiliano Zapata, Actopán, Alto Lucero y La Antigua, ubicados en zonas estratégicas que se verían afectados por los proyectos mineros, no se han manifestado en contra de los minerías, por el simple hecho de no militar en el partido político que están en el poder.

“La realidad es que hay alcaldes que dicen no a la mina, pero que sus acciones son contrarías (…) están muy casados con el color de su partido político y eso les cuesta mucho trabajo acercarse, coordinarse, para este tipo de temas con otros poderes, con el legislativo en este caso”.