Laboratorio de Análisis de Redes Sociales de la UV participó en monitoreo de elecciones en Panamá

Panamá presentó una actividad relativamente baja en redes sociales, comparado con lo sucedido en el proceso electoral de México del año pasado, o lo que se vive todos los días.

Redacción | 07-07-19 | 13:00

El Laboratorio para el Análisis de Información Generada a través de las Redes Sociales en Internet (LARSI) de la Universidad Veracruzana (UV) participó en el proyecto de monitoreo de las elecciones presidenciales de Panamá, el cual fue encabezado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y otras dos universidades del extranjero.

Carlos Adolfo Piña García, coordinador general del LARSI, explicó que a partir de la experiencia que tuvieron en el proceso electoral de 2018, los contactó Issa Luna Pla, secretaria Académica del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, para ser parte del proyecto “Observatorio Electoral 2.0: elecciones presidenciales Panamá”, celebradas el pasado 5 de mayo.

Aunque la UNAM ya tenía un equipo de trabajo, contactó al LARSI de la UV para hacer un análisis de tuits con respecto a la identificación de cuentas automatizadas, mejor conocidas como bots, mencionó Piña García.

Lo primero que hicieron, detalló, fue ubicar los hashtag (#) más utilizados y las cuentas más mencionadas, ya que a la UNAM le interesaba identificar cuántos usuarios estaban dentro de las categorías de bots, orgánicos (humanos) y ciborgs (cuentas que funcionan automatizadas por la noche y son operadas por humanos durante el día).

“Empezamos a hacer la identificación de las cuentas que tenían un comportamiento automatizado, también analizamos quiénes recibían más likes y retuits para conocer su comportamiento, porque un bot no recibiría tantos en su comportamiento natural.”

Israel Morales Trigueros, estudiante de la Licenciatura en Sistemas Computacionales Administrativos de la Facultad de Estadística e Informática (FEI), se integró al equipo LARSI para esta tarea y comentó que detectaron algunas cuentas, dónde se tuiteaba más, quién lo hacía más y la carga de los tuits (positiva, negativa o neutral).

“Tratamos de utilizar un poco de lo mexicano en el ambiente panameño, sabemos que no es el mismo contexto, pero nos sirvió para el análisis de bots. También hicimos un análisis de seguimientos, que es revisar las cargas sentimentales de lo que tuitean los usuarios.”

Dijo que participar en este proyecto fue una oportunidad muy interesante, ya que aplicó los conocimientos adquiridos en el LARSI, donde tiene un año realizando el servicio social.

Carlos Adolfo Piña detalló que las cargas positiva y negativa tuvieron el mismo tamaño, lo que muestra la polarización política durante las elecciones panameñas, “ahora sabemos que en las redes sociales se generan discusiones polarizadas”.

Agregó que Panamá presentó una actividad relativamente baja en redes sociales, comparado con lo sucedido en el proceso electoral de México del año pasado, o lo que se vive todos los días.

“Una de las conclusiones a las que se llegó es que sí hubo presencia de bots durante las elecciones, pero no fue masiva como en México, donde ya se volvió algo habitual y cotidiano.”

Comentó que el 27 de mayo se firmó un convenio entre la UV y Twitter, para obtener bases de datos de usuarios de Venezuela, Irán y Rusia, a fin de investigar y determinar el comportamiento bot.

Bots, ¿herramienta política?

Carlos Adolfo Piña opinó que los bots son como los “porros” que hay en las manifestaciones, con la diferencia que éstos operan en las redes sociales; por ejemplo, durante su participación en el monitoreo de las elecciones de Panamá descubrieron algunas bandas de ellos.

“Esto lo hemos visto desde hace años, los bots son una especie de ‘porros’ virtuales, tenemos que acostumbrarnos a convivir con ellos porque llegaron para quedarse, será muy difícil que desaparezcan; lo que sí debemos tener en cuenta es que muchos de los usuarios que hacen exigencias en las redes sociales son humanos.”

En un inicio, explicó Israel Morales, eran inofensivos, sólo eran publicaciones automatizadas, generalmente realizadas por algunos medios de comunicación; ahora los políticos se dieron cuenta de la ventaja que representa la compra de cuentas automatizadas, es como tener acarreados virtuales.

“En Panamá detectamos claramente la existencia de bandas que tienen su propia red, que se siguen entre sí, comparten casi lo mismo y en orden cronológico. Incluso hay especializaciones: hay quienes apoyan y otros que se dedican a descalificar.”

Lo interesante de estudiarlos, advirtió, es encontrar que sus publicaciones pueden influir e incluso cambiar la percepción de los usuarios. Al analizar y revisar las interacciones, se dieron cuenta que la opinión de los usuarios con los que interactuaron se vio afectada, porque creen lo que dice el bot, incluso lo retuitean, sin darse cuenta de que se trató de una cuenta automatizada.

Al respecto, Piña García reiteró que los bots tienen un impacto en las opiniones de los usuarios humanos u orgánicos, incluso se ha vuelto un tema relevante para el Presidente de México pues hace unas semanas habló de la existencia de cuentas automatizadas en las redes sociales y su influencia entre los mexicanos.

“Se ha vuelto un tema tan natural; sin embargo, debe tenerse mucho cuidado porque a veces un bot puede detonar un tema en Twitter, pero al final son las personas quienes le dan seguimiento, no podemos afirmar que son bots los que atacan o polarizan el país.”

Mencionó que la clasificación de los usuarios de las redes sociales es más amplia, no sólo son orgánicos, ciborgs o bot, también han encontrado troles y fantasmas (cuentas que se activan durante cierto tiempo y después desaparecen), de tal manera que ya trabajan en una nueva clasificación que permita filtrar los diversos tipos de usuarios.

Uno más de los temas de estudio del LARSI, detalló, es conocer qué detonan los hashtag y cómo se colocan en los primeros lugares de los trending topics a una velocidad impresionante.

“Nos hemos dado cuenta que, a veces no es por el número de tuits, sino por el número de participación, es decir, llegan a un segundo lugar con unos dos o tres mil tuits cuando el de abajo tiene 15 mil o 50 mil, esto nos dice que el algoritmo que usa Twitter para posicionar los trending topics no sólo toma en cuenta el número de tuits sino también la participación de personas en el tema.

”No podemos confiarnos en que una granja de bots pueda detonar un trending topic, no necesariamente sucede así, esto es lo que investigamos.”

Destacó que una de las tareas del LARSI es dar a conocer que hay seres humanos que a través de las redes sociales exigen un cambio verdadero en el país o hablan sobre un tema en particular, así que no deben ser descalificados o considerarlos como bots.

Por último, subrayó que todavía no existe una metodología establecida que especifique si un usuario es bot o no, ya que las herramientas actuales están adaptadas al contexto norteamericano o inglés.