LA REALIDAD REAL

Heriberto Contreras Garibay | 02-03-16 | 17:07

A cualquier Génesis siempre se le recibe como una nueva oportunidad, un inicio de emprender, trazar nuevas rutas. Agradecimiento siempre por ello. Un gusto compartir ideas hechas líneas en este nuevo proyecto. Para todos, que sea este espacio, un nicho de ideas, interactividad y sobre todo, retroalimentación. Iniciamos.

Cada vez más los slogan o clichés se han vuelto escenarios comunes. En la actualidad, sobre todos los políticos externan, sin importar los contextos “la importancia de la educación”. “La ciencia y la tecnología nos benefician”, “el cambio climático es tarea de todos”. Lo cierto es que siempre se quedan en meros discursos demagógicos. Las palabras se las lleva el viento y las memorias son cortas, por ello terminan por ser aceptadas según la temporada, sobre todo si son de elecciones.

Pero en la realidad real la ciencia, la tecnología, la innovación y sus aplicaciones son fundamentales para nuestra vida cotidiana. Por minúsculos que parezcan, desde un semáforo, una pastilla para el dolor de cabeza, un cable de corriente o piense usted en lo que guste, son producto de cientos y cientos de horas de investigación y trabajo de imaginación, sustentadas y organizadas en un método y con miles de pruebas y errores, que al fin al aportan nuevos conocimientos y que se traducen en nuevos productos.

Todo esto no se logra con slogans, con palabras, con bla bla bla, con decir que todo va estar bien o que “es importante”. Se logra con trabajo real, en espacios reales, hecho por personas reales. Y por muy “políticas” que sean las personas, siempre van a requerir de la CTI.

Pequeños espacios y momentos de la realidad real.

Ayer fui al centro comercial. Tenía varias semanas que no lo visitaba (por fortuna). Fui a comer y al cine. En redes sociales, incluso diferentes servidores públicos del ayuntamiento en diversos medios de comunicación han declarado que si se consume en cualquier establecimiento, el estacionamiento no se debe de pagar ya. Es la ley.

En la caseta presenté mi recibo de pago, y el empleado me señaló que sólo estaban autorizados a “realizar un descuento” a quienes a una conocida tienda con restaurante, la del búho, o con el boleto del cine. Le recordé que las autoridades habían señalado sobre la gratuidad, que lo consultara con su supervisor, y frunciéndome la boca me condonó el pago.

Desafortunadamente los empleados que cobran en los estacionamientos son las primeras víctimas de esta nueva reglamentación. Son quienes reciben los malos tratos, incluso hasta insultos por parte de lo clientes, los regaños por parte de los patrones, y todo eso por no estructurar ni informar bien ni de manera clara sobre las reglas del juego. Todo sería más fácil si se hiciera por ejemplo un buen sistema informático, se introdujera un esquema de innovación y se capacitara a la gente, y no sólo bla bla bla, que tanto gusta.

Seguimos…

Twitter @betopolar

contreras.impulso@gmail.com