La compra de medicamentos, otra decepción

Redacción | 05-21-19 | 10:10

Prosa aprisa

Arturo Reyes Isidoro

Lo que pudieron haber hecho ellos si estuvieran haciendo las cosas
con transparencia, haber informado puntualmente a la población, lo
tuvo que dar a conocer un organismo privado.

Ayer gracias a Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI)
nos enteramos que apenas 20 días después de que entró en
funciones el nuevo gobierno del Estado adjudicó un contrato sin licitar,
en forma directa, por 36 millones 578 mil 757 pesos a la empresa
farmacéutica Abisalud, que forma parte de un emporio cuyo socio
principal, Carlos Lomelí Bolaños, es el súper delegado del gobierno de
Morena en Jalisco.

MCCI es una asociación civil sin fines de lucro, comprometida con la
consolidación del Estado de Derecho en México a través de una
agenda integral dedicada a prevenir, denunciar, sancionar y erradicar
la corrupción e impunidad sistémicas que prevalecen en los sistemas
público y privado del país y cuya misión es  contribuir de manera
decisiva desde la ciudadanía a combatir la corrupción.

Sería, pues, la aliada natural del presidente Andrés Manuel López
Obrador cuya divisa principal es el combate a la corrupción, por lo que
la investigación profesional, completa, de Valeria Durán y Laura
Sánchez, de MCCI, lo pone en entredicho pues aparte de que a todas
luces está beneficiando a un funcionario que él mismo nombró, es
decir, quien estaría impedido para participar en el negocio por un
conflicto de interés, ha sido objeto también de señalamientos por parte
de autoridades del país y de Estados Unidos.

En México tanto en el Congreso federal como en la Comisión Federal
para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), las empresas
de Lomelí Bolaños han sido señaladas de vender medicamentos
falsos y con sobreprecios, mientras que en Estados Unidos el
Departamento del Tesoro vinculó a una de sus empresas con el
desaparecido cartel de los Amezcua Contreras, conocidos como Los
Reyes de las Metanfetaminas, y a otra con una organización vinculada
con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

Y resultó que tanto el gobierno federal como el de Veracruz tienen
tratos comerciales con él. Extrañamente ayer tanto uno como el otro
guardaron silencio en cuanto al tema no obstante que el diario El País
amaneció con esa publicación por lo que a la hora de la conferencia
mañanera de AMLO ya circulaba por todo el país y en las redes
sociales.

Surgen muchas preguntas: ¿por qué a esa empresa?, ¿bajo qué
condiciones?, ¿deja algún beneficio a las finanzas del Estado?, ¿la
decisión en Veracruz la tomó el gobernador o le instruyeron de la
Ciudad de México que lo hiciera?, ¿por qué no se licitó el contrato?,
¿sabían en el Palacio de Gobierno los antecedentes del súper
delegado y los señalamientos en su contra?

Pero otra pregunta, preocupante, es ¿por qué si el contrato se hizo el
20 de diciembre del año pasado, hace cinco meses, hay quejas
constantes de que no hay medicamentos en los hospitales públicos del
Estado?

El 27 de febrero pasado, con el encabezado “El Sector Salud, grave”
publiqué en “Prosa aprisa” que el propio secretario del ramo, Roberto
Ramos Alor, había declarado que existía desabasto de medicamentos
en todos los hospitales del Sector.

Lo atribuyó a que no había recursos económicos para su compra (nota
de Sarah Landa, alcalorpolitico.com, 25/02/2019). Tampoco titubeó al
confesar que no tenían para cuándo podrían cumplir la meta de tener
un abasto de 90 por ciento, y que solo contaban con 40 por ciento.

Ante el contenido de la columna de entonces, se supuso que lo
reconvinieron porque de inmediato lo enviaron a recorrer hospitales
desdiciéndose, y difundieron fotografías muy similares a otras que ya
habían enviado antes donde se le veía en un vehículo presuntamente
bajando cajas de medicamentos. En cuestión de horas había
cambiado su versión asegurando que no había desabasto.

Pero un día antes, el 26 de febrero, pacientes del Centro Estatal de
Cancerología (CECAN) y de la asociación civil Ayúdame Hermano
Tengo Cáncer (AHTECA) habían protestado en la Plaza Lerdo para
exigirle al gobernador Cuitláhuac García que solucionara el problema.
Aseguraban que hacía dos meses que no había medicamentos.

El miércoles 27, en el puerto de Veracruz, pacientes encabezados por
la periodista Marichuy Caretta Contreras protestaron en el Hospital de
Alta Especialidad por el mismo motivo.

El 10 de marzo, Isabel González Sicilia, presidenta de la Asociación
Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) en Veracruz,
denunció que el desabasto de medicamentos afectaba a niñas y niños
de toda la entidad veracruzana.

El 9 de abril, con copias de oficios internos de fecha 29 de marzo,
publicados en La Jornada Veracruz, se dio a conocer que ante la falta
de medicinas que enfrentaba la Secretaría de Salud (SS), en el
Hospital Regional de Coatzacoalcos Valentín Gómez Farías se habían
visto en la necesidad de solicitar «prestados» al IMSS y al Issste,
algunos medicamentos para poder brindar la atención a los pacientes.
El 10 de abril, el presidente de la asociación «Amigos del Parkinson»,
Carlos Platas Meneses, señaló que continuaba la escasez de
medicamentos tanto en hospitales de la Secretaría de Salud como en
las clínicas IMSS y en el Hospital Regional de Veracruz. También
afirmó que el problema tenía ya cinco meses.

El 7 de marzo, trabajadores del Hospital Civil “Luis F. Nachón” de
Xalapa amenazaron con tomar las instalaciones de los Servicios de
Salud ante la falta de insumos y medicamentos.

Las quejas continúan.

¿Por qué la anomalía cuando ahora sabemos que existe un contrato
por un monto multimillonario para la compra de medicamentos? ¿Ha
incumplido la empresa? ¿Qué? ¿Por qué? ¿Hasta cuándo?

El Secretario había hecho una sugerencia

Por aquellas fechas cuando el secretario Alor aceptó en declaraciones
de prensa que había desabasto, adentro del gobierno se conoció la
versión de que en una reunión con el gobernador Cuitláhuac García le
había sugerido que su administración comprara directamente los
medicamentos porque el problema era muy preocupante, pero que su
jefe le había respondido que no, que hasta que los enviara el
presidente.

Esto haría suponer que el gobierno federal concentró las compras,
hizo que los gobiernos de los estados firmaran contratos (también
compraron a la misma empresa los estados de Jalisco, Chihuahua,
Nayarit, Sonora, Aguascalientes, Estado de México y el gobierno de la
Ciudad de México) y en el caso de Veracruz estarían a la espera de
que el gobierno de AMLO les envíe su pedido.

La espera se puede complicar si el gobierno de López Obrador decide
desconocer los tratos con el empresario Lomelí Bolaños para salvar su
imagen, pero mientras, cientos, miles de pacientes veracruzanos
tendrán que seguir esperando, si es que no se les complica su estado
de salud.

Otra decepción, otro desencanto. Ahora solo falta que terminen
acusando a Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad de ser un
organismo fifí, conservador.

Matices Políticos no es responsable del contenido de éste artículo. El texto es opinión propia del autor.