Discriminatorias las declaraciones de Manuel Huerta contra mujeres: CNDH

Expresiones como las externadas por el Coordinador Estatal de los programas de Apoyo Social en Veracruz, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, resultan inaceptables y son contrarias al respecto de la dignidad que todo servidor público debe observar

Redacción | 03-09-19 | 15:32

Xalapa, Ver.- Expresiones como las externadas por el Coordinador Estatal de los programas de Apoyo Social en Veracruz, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, resultan inaceptables y son contrarias al respecto de la dignidad que todo servidor público debe observar

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos reprueba las expresiones estereotipadas y discriminatorias empleadas por el Coordinador Estatal de los Programas de Apoyo Social en Veracruz, Manuel Huerta Ladrón de Guevara, porque ofenden y descalifican a la mujer que se encarga del trabajo en el hogar, lo cual resulta inaceptable y es contrario al respecto al respeto de la dignidad que todo servidor público debe conservar.

Al considerar que los planteamientos que manifestó el servidor público perpetúan estereotipos hacia las mujeres, conllevan prejuicios y creencias que justifican o toleran la vulneración de la dignidad integridad y derechos fundamentales de todas y todos, este organismo nacional exhorta todas las autoridades a sumar esfuerzos y realizar nuestro trabajo diario con perspectiva de género compromiso ético y los valores inherentes a la dignidad humana como fundamento de los Derechos Humanos.

La CNDH rechaza los estereotipos y hace un llamado para avanzar hacia una sociedad incluyente y tolerante, al reconocimiento de las diferencias a la prevención y eliminación de todas las formas de exclusión, así cómo promover la igualdad de oportunidades y de trato digno entre mujeres y hombres.

Frases discriminatorias, como las que manifestó ese servidor público, impulsan la desigualdad sustantiva entre hombres y mujeres, por lo que la Comisión Nacional reitera que discriminar es negar el reconocimiento de la dignidad humana, la cual constituye el fundamento básico de nuestro sistema jurídico y de nuestra convivencia social. Todo acto de discriminación es una violación a los Derechos Humanos.

La utilización de un lenguaje adecuado por parte de las autoridades indudablemente favorecen las relaciones de respeto e igualitarias entre los géneros, se debe evitar el uso de calificativos o palabras que estigmatizan a las personas o fomenten discriminación entre ellas, es necesario trabajar en la transformación de ideas o construcciones sociales basadas únicamente en la asignación de roles que han limitado el desarrollo pleno de las mujeres.

A lo largo de la historia hemos sido testigos de qué ideologías religiosas morales o tradicionales concluyen que el rol preponderante de las mujeres debía enfocarse al trabajo no remunerado del hogar, la crianza de los hijos e hijas y el cuidado de las y los integrantes de las familias que así lo requieran, entre ellos las personas con discapacidad o las personas mayores

En la actualidad, el marco normativo nacional e internacional y los mecanismos institucionales obligan al estado mexicano a generar las condiciones necesarias para garantizar el ejercicio pleno de los derechos de las niñas y las adolescentes, las mujeres jóvenes adultas y mayores en condiciones de igualdad, no discriminación y libres de toda forma de violencia. El reto es lograr su cumplimiento

Cabe recordar que el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, en su 67º período de sesiones llevadas a cabo del 3 al 21 de julio de 2017, en el caso Pilar Argüello Trujillo (de México), manifestó que la violación constante de los Derechos Humanos de las mujeres es consecuencia de la falta de una adecuada implementación de políticas públicas para fomentar cambios culturales que radiquen visiones androcéntricas.

Ante este panorama, la Comisión Nacional de Derechos Humanos refrenda su compromiso con la protección y defensa de los Derechos Humanos, buscando a la promoción de la igualdad y la transformación de estructuras y relaciones de poder que atentan contra la dignidad de las mujeres.