Cisneros da muestra de poder político

Redacción | 03-03-20 | 11:41

Prosa aprisa
Arturo Reyes Isidoro
Sin ninguna duda, en la vida lo que cuentan son los hechos. En la
actividad política, igual o más. En la función pública ya ni se diga.
Ayer el secretario de Gobierno, Eric Cisneros, dio muestras del poder
que tiene, el que le ha otorgado el gobernador Cuitláhuac García.
A temprana hora amaneció despachando en la dirección general del
DIF Estatal Veracruz Rebeca Quintanar Barceló, una gente suya.
No se puede dejar de recordar que en septiembre pasado también
salió de su dependencia la actual encargada de la Fiscalía General del
Estado, Verónica (“La buena”, en comparación con la Verónica del DIF
que se acaba de ir) Hernández Giadáns.
Luego llevó a Delia González Cobos al ORFIS. Si bien ella era la
Procuradora Fiscal en la Secretaría de Finanzas, antes había sido
asesora de la bancada de Morena en el Congreso federal cuando
Cuitláhuac García y Rocío Nahle eran diputados, y el coordinador de
asesores era Cisneros.
Pero también se atribuye a su parcela a la actual presidenta del
Tribunal Superior de Justicia, Sofía Martínez Huerta, cuyo hijo sería un
colaborador directo del hijo predilecto de Otatitlán.
Don Eric acaba de dar una muestra de que ya endureció la piel
cuando, sonrisa de por medio, mostrando la “mazorca”, declaró estar
orgulloso de ser descendiente de afromexicano.
Dijo que ya tiene “superado” que algunos periodistas y en algunos
medios lo comparen con la bola de billar 8 (de color negro). Recordó
que en su infancia le hacían bullying debido a ello.
Lo expresó el domingo en Yanga, la cabecera del municipio que honra
con su nombre al jefe de la banda de esclavos africanos que se rebeló
en esa región contra el régimen colonial español.
Después del gobernador, o en igual medida, o más, desde el año
pasado muchas voces han venido anunciado su salida del gobierno,

pero, por lo que demuestran los hechos, se ve que goza de cabal
salud… política.
No solo no se va sino que cada vez demuestra más poder y se ve que
ya aprendió a que todas las mañanas, antes de salir al escenario,
debe bañarse en aceite y encima ponerse un traje blindado, de modo
que nada le atraviese y si le atraviesa se le resbale.
Poco más de un año después tiene y ejerce más poder que su
inmediato antecesor Rogelio Franco Castán, del PRD, quien durante
dos años se limitó a cumplir el papel de marioneta o títere del
entonces gobernador Miguel Ángel Yunes Linares.
Creo que cobrará un papel más relevante cuando sea cuidadoso con
lo que declara y se eche a la tarea de restablecer el tejido social. Y,
claro, que además aprenda a agarrar bien y a tocar armoniosamente
el pandero político.
Lo que se sabe de adentro es que luego de la experiencia con la
expanista exdirectora del DIF empezarán a revisar el desempeño y
manejo de todas las áreas de gobierno y ya hay candidatos a correr la
misma suerte que la jarocha.
Ayer, en todas las áreas del DIF Estatal celebraban la salida de
Verónica Aguilar Tapia y los trabajadores buscaban detectar que no se
quedara una sola de las gentes que trajo porque todos imitaron a su
jefa: mal trato al personal y nula o mala atención al público, además de
que pocas veces se presentaban a trabajar.
Édgar Ávila publica su primera novela
Cuánto gusto me ha dado encontrarme en el catálogo de libros de
Amazon, una de las mayores compañías de comercio electrónico del
mundo, la primera novela del periodista Édgar Ávila, La bestia faldera.
Recién que hablé con él le expresé mi reconocimiento y le deseé éxito
no solo con su obra sino también en su incursión en el campo literario,
en la creación de ficción y le dije que siempre he pensado que se
requiere mucho valor para dar ese salto, esto porque me animó a
publicar yo también.

“Es un primer intento por dar ese salto”, me respondió. “Lo importante
es que ya lo diste”, le respondí.
Soy lector del libro impreso pero también electrónico. Hace ya muchos
años, en un viaje que hice a Estados Unidos, compré un lector Kindle,
especial para los libros de Amazon (el primero que tuve me lo
regalaron Armando Méndez de la Luz y Dulce María Dauzón, su
esposa). Visito la plataforma con bastante regularidad y estoy al tanto
de las novedades.
Ahí me encontré con La bestia faldera, un libro de 188 páginas
publicado por la editorial xalapeña AguArena.
“En la novela circundan ángeles caídos que lo mismo montan una
Harley Davison que hacen fila para entrar a un mísero cuartucho y así
fingir que están en el rojo Amsterdam. El libro huele a jabón pequeño,
a loción barata, a longaniza y queso de montaña”, dice Amazon en su
presentación de la obra.
En su libro, el autor va y viene, juega con el tiempo, y ubica escenarios
en territorio veracruzano, pasando por el aeropuerto Heriberto Jara
Corona, del puerto de Veracruz, por Chachalacas, por La Fortaleza de
Perote, entonces todavía prisión…
Un recurso que me hizo recordar a otra autora veracruzana, Fernanda
Melchor, periodista también de origen, galardonada lo mismo en
América Latina que en Alemania (su obra emblemática hasta ahora es
Temporada de huracanes, de imprescindible lectura), quien ambienta
sus obras en el puerto de Veracruz y zonas aleñadas.
Pero ya habrá tiempo para comentar con amplitud la obra de Édgar,
un compañero reportero quien vive en Xalapa y actualmente realiza
coberturas informativas para el diario El Universal y para la agencia de
noticias EFE-España y quien trabajó para Novedades, Milenio Diario,
Milenio Semanal, además de que ha hecho coberturas periodísticas en
Cuba, Canadá, Israel, La Franja de Gaza, Cisjordania y China.
Qué bueno que Xalapa da otro valor literario, una de las principales
plazas culturales del país, lugar de residencia de escritores, novelistas
y poetas, que dan renombre a Veracruz y a México. Enhorabuena y
éxito al compañero.

Hasta mañana, la sesión-guillotina
Será hasta mañana miércoles cuando se celebre la segunda sesión
extraordinaria donde quedará sellada la suerte del diputado local Erik
Aguilar López y del alcalde y de la síndica de Actopan, José Paulino
Domínguez Sánchez y Lucero Jazmín Palmeros Barradas,
respectivamente, quienes pueden perder sus cargos y quedar
expuestos a procesos ministeriales.
Al primero lo pueden desaforar y hacerlo acreedor a una sanción
menor en comparación con los segundos, en especial con el alcalde,
quien sería presunto autor de serios delitos.