A la picota los corruptos de oposición, los de casa no

Valeria Marcial | 03-05-20 | 14:00

«Hágase la ley en los bueyes de mi compadre».

En la política veracruzana no hay días de descanso. El carácter de los servidores públicos y los políticos, los pone siempre en el ojo del huracán. Siempre damos notas para los espacios nacionales.

En los tiempos de la Cuarta Transformación (Morena), no he visto políticas distintas al pasado. Las mismas prácticas. Mismos trucos. La forma es fondo. Hilo que se le olvidó al diputado Erik Ivan Aguilar, quien llegó a las LXV Legislatura hasta con Mariachis y salió corriendo por la puerta de atrás.

Muy gustoso gritaba en el pleno, chiflaba y vociferando sus «ideales» iba a las sesiones del Honorable Congreso. Sus risas y gritos llamaban la atención de los de casa y visitantes. Su estrafalaria forma de vestir, era aún más que un ruido visual en Legisver una muestra clara del «payaso» que llevaba dentro.

Siempre dije y lamenté que, han convertido en un circo, el Congreso de Veracruz. Porque no hay puntualidad. Hacen refritos de leyes. Legislan a conveniencia y proceden de igual manera, entre otros errores en los que solitos se han exhibido.

Falta seriedad y respeto a la Constitución Política del Estado de Veracruz y Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Pero qué puedo esperar, si no conocen ni cuantos artículos tienen ambas, mucho menos se saben el 1er artículo de la Constitución.

La Política debe ejercerse para servir a los ciudadanos. Para hacer de la sociedad un mejor mundo y un mundo con gran futuro.

Morena hoy ejerce el poder, si bien el discurso es contra la corrupción y en favor de la honestidad y transparencia. Las aplicación debe ser pareja para todos, no solo contra los opositores. Porque este pueblo ha despertado, las mujeres vamos a esta revolución en defensa de nuestros ideales y con la misma facilidad que les dimos el poder, de la misma manera se los quitaremos.

Hoy van a la picota todos aquellos que son opositores al sistema al régimen que tanto criticó la izquierda, que hoy es mayoría. Lamentablemente veo que los argumentos no son sólidos y solo demuestran la venganza política. Y no digo que no deban ser castigados por infringir la ley, sino que deben ser castigados todos quienes la infrinjan. Así podríamos recuperar la confianza en los políticos y las instituciones.