Iglesia dice no al proyecto minero tóxico en Veracruz, no quiere codicia, ambición y corrupción

Al permitir las exploraciones y explotaciones a la empresa canadiense Candelaria Minning Corp para la construcción de las minas “Caballo Blanco”, “La Paila” y “El Cobre” en los
municipios de Alto Lucero y Actopan, desde el año 2012, se puso en riesgo el abasto y el derecho humano al agua, porque con el fin de extraer oro u otros minerales, se removerán toneladas de materiales rocosos a base de explosivos para ser tratados posteriormente con cianuro, en lagunas de lixiviación.

Redacción | 06-10-18 | 23:35

El pasado 25 de mayo de 2018, en la localidad de Actopan, Veracruz, se llevó a cabo la

Asamblea Veracruzana de Iniciativas y Defensa Ambiental (LAVIDA). Este organismo

integra a miles de ciudadanos organizados que, desde hace varios meses, están tratando

de detener la amenaza con olor a muerte de la explotación minera a cielo abierto por parte

de empresas nacionales y extranjeras.

El encuentro al que nos referimos, se desarrolló en primer lugar al interior del templo

parroquial de Actopan, que por cierto está dedicado a San Francisco de Asís, el patrono de

la Ecología y cuyo cantico inspiró el título de la encíclica LAUDATO SI, del Papa Francisco

sobre el cuidado de la creación. En el evento, hubo conferencias donde se habló de la

riqueza del ecosistema de la región y la necesidad de su cuidado y preservación; también

se expusieron las causas de la inviabilidad de proyectos mineros en la región, así como los

riesgos de permitir el proyecto de la explotación de la mina a cielo abierto, los daños al

ecosistema y el impacto ambiental, la repercusión en los ríos cercanos, así como los

riesgos de estar cerca de la terminal nucleoeléctrica de Laguna Verde, entre muchos otros

aspectos igualmente importantes de considerar.

El segundo momento de la Asamblea se desarrolló en el parque frente al Palacio Municipal,

ahí, algunos pobladores de las localidades vecinas, compartieron sus experiencias sobre el

proyecto de explotación de las minas a cielo abierto que se están dando en los municipios

de Alto Lucero y Actopan, expresando las razones por las cuales se verían afectados en

sus familias y en sus trabajos.

La explotación minera a cielo abierto contamina el agua, el aire, el suelo, los ríos, los pozos

y los cultivos. No puede haber desarrollo sustentable cuando toneladas de cianuro

envenenan millones de litros de agua al día; cuando se deforestan cientos de hectáreas de

árboles y plantas.

Lamentablemente en el Estado de Veracruz, se han dado muchas concesiones mineras. La

codicia del Capitalismo, la ambición desmedida y la corrupción impiden ver las riquezas y

las bellezas naturales de esa zona, poniendo en riesgo la vida y el futuro de sus habitantes.

Al permitir las exploraciones y explotaciones a la empresa canadiense Candelaria Minning

Corp para la construcción de las minas “Caballo Blanco”, “La Paila” y “El Cobre” en los

municipios de Alto Lucero y Actopan, desde el año 2012, se puso en riesgo el abasto y el derecho humano al agua, porque con el fin de extraer oro u otros minerales, se removerán

toneladas de materiales rocosos a base de explosivos para ser tratados posteriormente con

cianuro, en lagunas de lixiviación.

Según información dada a conocer por LAVIDA estos proyectos mineros han sido

examinados por más de 60 expertos investigadores de la UV, INECOL, CIESAS, INAH y

UNAM, así como por diversos grupos de la sociedad civil.

La conclusión es que la megaminería tóxica en esta región es inviable. Las razones las

dieron a conocer en la Asamblea de Actopan y en una declaración que se publicó en

diferentes medios de cobertura Nacional el pasado 5 de junio de 2018. Con el respaldo de

la ciudadanía, instituciones académicas, religiosas, de Investigación, organizaciones de la

sociedad civil, así como las autoridades de algunos Ayuntamientos, SE PRONUNCIARON

POR LOS DERECHOS DE LOS PUEBLOS A UN MEDIO AMBIENTE SANO, AL AGUA y

AL TRABAJO y exhortaron a los gobiernos federal, estatal, a los ayuntamientos, al

congreso local y al congreso de la Unión que se declare “VERACRUZ, LIBRE DE

MEGAMINERÍA METÁLICA Y TÓXICA”.

La Arquidiócesis de Xalapa manifiesta también su adhesión y solidaridad con todos estos

ciudadanos, que en forma organizada y pacífica están defendiendo sus tierras, el medio

ambiente y su futuro. Veracruz ama la vida y debe proteger a sus habitantes y su

patrimonio, necesitamos cambiar de ruta para cuidar nuestra casa común.

La organización y agrupación de todas estas personas que han levantado su voz para

defender su tierra y su futuro, denunciando el peligro que los acecha, trata de recordarnos

que “sólo cuando el último árbol esté muerto, el último río envenado y el último pez

atrapado, el ser humano se va a dar cuenta que no puede comer dinero”.

Invitamos a todas nuestras autoridades a hacer un frente común para defender juntos

nuestra casa común; debemos cuidar la naturaleza; tenemos que defender también al ser

humano y a las instituciones familiares.

Pbro. José Manuel Suazo Reyes

Director

Oficina de Comunicación Social

Arquidiócesis de Xalapa