En Veracruz no hay política de prevención ni acciones para frenar la epidemia de VIH-SIDA

La defensora de las personas con VIH-SIDA reiteró que Veracruz tiene problemas serios. Desde su punto de vista –dijo- que a la cabeza de la Secretaría de Salud, “no le acaba de quedar claro que es un problema de salud pública que está fuera de control y no se ha dimensionado el tamaño de la epidemia que tenemos”, por lo tanto existe un fuerte rezago.

Valeria Marcial | 03-15-18 | 14:15

Xalapa, Ver.-  Veracruz enfrenta una etapa crítica en materia de salud, con la epidemia de casos de VIH-SIDA que sigue en aumento. Las campañas de prevención están paradas y más aún, hay un claro desinteres por parte del gobierno en apagar este “foco rojo”. 

La investigadora Patria Ponce, presidenta del Grupo Multisectorial VIH-SIDA en Veracruz, una vez más reveló que las cifras de acuerdo al Centro Nacional para la Prevención y Control del VIH y el Sida (Censida) dan cuenta que la entidad ocupa el 3er lugar en casos de SIDA y 2do lugar en  VIH; 2do lugar en mortalidad a causa del VIH pero el 1ero en mortalidad en mujeres con VIH.

 Y somos (Veracruz) usualmente el 1ero y 2do lugar en mas mujeres y niños con VIH-SIDA, a nivel nacional.

La defensora de los Derechos Humanos de las personas con este tipo de padecimiento, reiteró que Veracruz tiene problemas serios. Desde su punto de vista –dijo- que a la cabeza de la Secretaría de Salud, “no le acaba de quedar claro que es un problema de salud pública que está fuera de control y no se ha dimensionado el tamaño de la epidemia que tenemos”, por lo tanto existe un fuerte rezago.

 El problema es que no se tienen campañas de prevención, que fortalezcan e impulsen la necesidad de que la gente use la prueba de detección oportuna de VIH.

Tampoco  cruzadas específicas para mujeres embarazadas, para poder detener la transmisión perinatal. “No es posible que en 2018, sigan naciendo  niñas y niños con VIH-SIDA”, lamentó.

 Más aun no hay hoy en día, campañas específicas para jóvenes universitarios que ya representan el 30 por ciento de la epidemia: hombres y mujeres. Tampoco acciones específicas para las zonas rurales indígenas. “Buena parte de las personas que se atienden en los capasits del estado, vienen de población indígena y rural. Es gente pobre”.

 Patricia Ponce agregó, que no hay por parte de la Secretaría de Salud una campaña de prevención o de promoción de la prueba rápida.

 La prueba te detecta a tiempo, te incorpora al medicamento, baja la mortalidad y para la transmisión. Según estadísticas, que cerca del 60 por ciento de las personas que se acercan al tratamiento ya tiene SIDA, es el deterioro en su salud, ya avanzó.  “Por eso tenemos tan altos índices de mortalidad. Necesitamos prevenir”, recalcó.

 Cabe hacer mención que, la prueba no es sólo para saber si tiene o no el padecimiento, sino por el significado en términos de salud.

 La otra cuestión es la falta de implementación de políticas de educación sexual, laica, científica e integral que permita a los jóvenes desde la secundaria  apropiarse de su cuerpos y ejercer su sexualidad (como lo están haciendo, con sin permiso de los padres) de manera responsable y placentera, consideró la investigadora.

 Además no se tiene en Veracruz, trabajo con los padres de familia. No se capacita permanente al personal de salud.  No se capacita, en contra del estigma.

 Aunado a ellos, los están los graves problemas en la calidad de la atención a las problemas que viven con VIH-SIDA; seguimos teniendo graves problemas de violencia obstétrica para mujeres con VIH-SIDA

 Por todo lo anterior reiteró, que no se tienen claras las políticas públicas que se están diseñando para erradicar el problemas de salud, que día a día acaba con cientos de vidas.